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Wednesday, February 26, 2014

Poema cursi y a destiempo

Poema cursi y a destiempo.

Qué quieres tú que te diga, o que yo haga?
que te devuelva mi historia?
que suplique tu mirada?
que te espere hasta quien sabe?
que te diga que no puedo dormir sin tus brazos que me amarran?
que olvidé aquellas palabras y el temblor en mi garganta…..?
que te diga que estoy loca sin tus besos que me salvan?
que te cuente que me han dicho y por que lloro en madrugadas?
que te mienta mis mentiras y te jure mis verdades?
que te escuche, que te mire, que te huela desde la distancia?
que te pida que me busques, que me traigas?
que adivine tus deseos?
que recuerde que te fuiste sin palabras y pedirte no te vayas?
que invente las rosas que prometiste una noche de nostalgias?
que confiese que te amo como si nada, que soy como mar en calma?
No, eso no lo hago amor mío,
eso lo guardo, si acaso, sobre mi alma.














Saturday, February 15, 2014

incrédula de amores


por Olga L. Miranda

Y estás ahí plantado en medio de un parque desierto, 
con un ramo de flores frescas apretadas contra el pecho,
todo de negro, 
como enlutado novio en espera inútil,
luces erguido y trágico.
Yo, desde lejos te diviso,
casi puedo escuchar los latidos de tu corazón exaltado.
y adivinar el gesto, nervioso y feliz, del que espera de amores,

apuro mi paso, me acerco más,
y te veo de pie, con el enorme ramo de flores,
frente a un banco vacío,
como quien guarda con celo el espacio sagrado
para los besos que vendrán.

te miro una vez mas, casi incrédula,
y tu, mas lejano ya,
sigues con tu ramo de flores de muchos colores,
que ahora parecen como lindas filigranas
bordadas sobre el negro ropaje
que cubre tu pecho fuerte,
pero agitado por la espera de amores,

Todavía te atisbo en la noche desde mis ventanas,
y tu sigues ahí esperando,
en el mismo parque solitario,
con el mismo ramo de flores apretadas contra el pecho.
Ahora percibo la emoción de tu rostro
al divisar una sombra que se acerca por un recodo del camino,
veo tus ojos desorbitados por confirmar la silueta amada,
y casi siento tu respiración ahogada por la incertidumbre.

Aún te espío en la madrugada,
y tu sigues ahí, como detenido en el tiempo,
en tu pose romántica y confiada,
con el ramo de flores apretadas contra el pecho.

Pero yo te percibo pálido, loco de temores,
con otras flores,
con otro ramo marchito y sin colores.
Te pienso cada vez mas absurdo en tu espera infinita,
y quiero correr a ti,
y darte las rocas de mi lago, mis caracoles,
mis rincones sin flores, mis alegrías, y mil razones.

Pero tu sigues allí en la mañana,
con la esperanza intacta,
adivinando la silueta amada en el horizonte,
tu pecho es ya un hueco negro,
lleno de flores secas, que el viento esparce,
tus ojos están vacíos, ya sin órbitas
de tanto atisbar los recodos del camino.

Y yo, que te quiero dar mis sueños, mis ilusiones,
pero tu sigues allí esperando, y esperando,
ya sin ramo, ya sin flores,
y yo aquí mirándote, desde muy lejos,
sin amor, con tus dolores.


casiopea

por Olga L. Miranda Se me ocurre ir a buscarte,   llegar a tu redil solitario y dejarme llorar frente a ti sentada en...